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Limpieza a fondo

  • Foto del escritor: Eva Vallejo
    Eva Vallejo
  • 7 may 2020
  • 3 Min. de lectura

Está claro que estamos en un tiempo diferente, nunca antes vivido, excepcional, unos tiempos que nos han sobrepasado en gran manera, que no sabemos cómo solucionar y que en algún momento pasaran. Por eso creo que son tiempos para reflexionar. Suelo ir a trabajos de limpieza, por eso suelo fijarme mucho si un lugar esta limpio o no. El otro día veía desde mi balcón los balcones de algunos vecinos de enfrente y coincidió que varios de ellos estaban limpiando a fondo sus casas. Ventanas, persianas... todo limpiado a conciencia, hasta observe que alguno limpiaba rincones nunca antes vistos. Esto me hacía preguntarme: "¿Estamos en este tiempo limpiando nuestros hogares de verdad?" Parece que sí. Ahora que nos han parado y nos han confinado en nuestras casas, tenemos tiempo de observar, aunque aparentemente estaban limpias nuestras casas, al mirar más allá vemos que hay rincones y cosas que necesitan una limpieza más a fondo porque son sitios que si no nos paramos y observamos no llegamos a ver. Y eso me hizo pensar... ¡es el tiempo! Sí, ¡se nos está dando otra oportunidad! Es el tiempo de limpiar de otra manera nuestros hogares. ¿Es que están sucios? Es el tiempo de reflexionar.

Aparentemente todo parece que este bien limpio, pero solo necesitamos parar y observar y ver más allá, entonces vemos que nuestros hogares están llenos de discordia, disensión, enemistades, crítica, egoísmo, orgullo, ira, violencia, rebeldía , en definitiva muerte, ¿o no es verdad que en muchos hogares hay jóvenes violentos con sus padres, mujeres maltratadas por sus maridos, discusiones continuas, matrimonios rotos, adolescentes rebeldes, asesinatos de niños que todavía no ha nacido, familias aparentemente unidas en las que todo parece estar bien pero que han necesitado este confinamiento para volverse a encontrar, niños y niñas que no les importará tanto el virus que está ahí fuera porque por fin papá y mamá están con ellos compartiendo el día a día jugando, disfrutando, comiendo todos juntos alrededor de una mesa, algo que en muchos hogares era ya algo excepcional, temores, miedo a la enfermedad, a la muerte, depresiones, ansiedad...? Estamos contagiados de un virus mucho más letal, un virus del cual estamos infectados todos, sin excepción y que nos lleva a una muerte segura. Ese virus se llama PECADO. Es el tiempo de empezar a limpiarnos. Si observamos más profundamente el mundo entero está lleno de maldad, se está destruyendo, lo estamos destruyendo, es el tiempo, es la hora, no podemos esperar más. Hemos vivido por mucho tiempo de espaldas a un Dios que nos creó y que nos está esperando, es tiempo de darnos la vuelta y ver cómo hay un Dios que nos ama tanto que entregó a su hijo Jesucristo muriendo en la cruz y en ella cargó toda nuestra maldad, sí la nuestra y todas nuestras heridas. Derrotó en ella el virus del pecado y nos trajo sanidad y salvación. Es tan sencillo como entrar por una puerta que se llama "arrepentimiento". Arrepentirnos de corazón de todo aquello que no estamos haciendo bien y tener fe para creer en Jesucristo, que Él vendrá a rescatarnos, a sanarnos y a limpiar por completo nuestros hogares. La pregunta es: "¿Quieres esto?" Yo hace tiempo que entregué mi vida a Jesucristo, pero sé que día tras día tengo que volver a entrar por la puerta del arrepentimiento, pararme, observar y ver lo que todavía Jesucristo tiene que seguir limpiando en mí. He decidido que es el tiempo de limpiar todos mis rincones. Es ahora, no puedo demorarme más. ¡Quiero ser sana y limpia por completo!

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